Los profesores de religión no podrán ser despedidos sin una base jurídica
MADRID. (Redacción.) - Los profesores de religión de los centros públicos tendrán un "contrato laboral indefinido", y la confesión religiosa que los propuso para la docencia tendrá que hacer una propuesta de revocación ajustada a derecho cuando dejen de cumplir los requisitos para impartir las clases.
Así figura en el real decreto de desarrollo de la ley orgánica de Educación (LOE) que regula la situación laboral de los profesores de religión.
El cambio legal trata de impedir que se pueda despedir a los profesores por no ajustarse a las conductas religiosas y que ayer fue aprobado por el Consejo de Ministros.
La asignación del destino de estos docentes respetará los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad y la convocatoria correspondiente la realizarán las administraciones educativas con competencias en esta materia. Tal regulación "resuelve la costosa conflictivi dad jurídica" que afecta a este grupo de enseñantes desde hace años, según el Gobierno, al tiempo que "respeta el derecho reconocido a las confesiones religiosas de proponer a las personas para impartir la enseñanza de la religión".
La modificación legal trata de acabar con los casos en que instancias religiosas han promovido el despido de algunas profesoras amparándose en que hablan perdido el requisito de idoneidad por no cumplir en su vida personal con los preceptos de la Iglesia católica, como los ocurridos en los últimos años en Cañarias y Granada.
El presidente déla Federación Estatal de Profesores de Religión (Fe-per), Luis Guridi, dijo ayer a Efe que cree que continuarán los "abusos" por decisiones arbitrarías de los delegados diocesanos respecto a las circunstancias de vida personal de los profesores de religión después de haber obtenido la autorización inicial para la docencia.
Por su parte, un portavoz de la Asociación Profesional de Profesores de Religión en Centros Escolares (APPRECE) consideró que la regulación se acerca a la "normalización" de este grupo profesional con respecto a la situación del resto de los docentes.»